- Artículo
- Fuente: Campus Sanofi
- 31 mar 2026
Diabetes tipo 1 y enfermedad celíaca: asociación bidireccional, riesgo y estrategias de cribado

Introducción
La relación entre la enfermedad celíaca y la diabetes tipo 1 (DT1) es una de las asociaciones autoinmunes más sólidas y estudiadas en la práctica clínica. Esta conexión es bidireccional y está fuertemente mediada por una arquitectura genética compartida1.
El vínculo principal reside en los genes del antígeno leucocitario humano, específicamente los alelos HLA-DQ2 y HLA-DQ8, los cuales están presentes en más del 95% de los pacientes que padecen ambas patologías1,2. Esta predisposición genética confiere un riesgo estimado del 30% al 50% de desarrollar DT1 en individuos portadores2. Además de la genética, se ha sugerido que factores ambientales, como la introducción temprana del gluten en la dieta de lactantes, podrían actuar como un desencadenante común para ambas enfermedades1.
Riesgo de DT1 tras el diagnóstico de celiaquía
Los individuos con enfermedad celíaca presentan un riesgo significativamente mayor de desarrollar DT1 posteriormente1,2. Diversos estudios de cohortes sitúan este riesgo entre 2.4 y 2.5 veces superior al de la población general1,2. En términos de incidencia, un estudio reciente observó que el 0.14% de los pacientes con enfermedad celíaca desarrollaron DT1, frente al 0.06% en el grupo control2. Este riesgo es especialmente elevado en menores de 18 añosy se ha observado que la progresión hacia la DT1 es más rápida en personas con enfermedad celíaca preexistente2.
Riesgo de aparición de DT1 en individuos con y sin las enfermedades de interés

Extraída de Edelman SV, et al. 2015
Riesgo de celiaquía en pacientes con DT1
La coexistencia es igualmente notable en el sentido inverso. La prevalencia de celiaquía confirmada por biopsia en niños con DT1 oscila entre el 1% y el 11%, lo que representa un aumento del riesgo de 5 a 10 veces respecto a la población general. En estudios poblacionales a gran escala, se ha identificado que los individuos con DT1 de inicio infantil tienen una tasa de incidencia de enfermedad celíaca casi 30 veces mayor que la población sana (IRR 28.4)3.
Implicaciones clínicas y cribado
Dada esta estrecha relación, el diagnóstico de una de las patologías debe alertar sobre la posible presencia de la otra. El cribado mediante autoanticuerpos es fundamental para detectar la DT1 en estadios presintomáticos2. Esto permite una monitorización metabólica estrecha para prevenir la cetoacidosis diabética y ofrece la oportunidad de acceder a terapias modificadoras que preserven la función de las células beta pancreáticas
Referencias
DT1: Diabetes Tipo 1
- Ludvigsson JF, et al. Diabetes Care. 2006;29(11):2483-2488.
- Edelman SV, et al. Diabetes Obes Metab. 2025;27(8):4229-4238.
- Conrad N, et al. Lancet. 2023;401(10391):1878-1890.
MAT-ES-2600815 V1 – Marzo 2026