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eczema definición y diferencias vs dermatitis

Índice   

  1. Eczema: definición clínica e histológica
  2. Eczema vs. Dermatitis, diferencias
  3. Aspectos clínicos frecuentes del eczema: agudo, crónico, liquenificado y sobreinfectado
  4. Histopatología del Eczema
  5. Clasificación del eczema: contacto, atópico y otros subtipos
  6. Bases fisiopatogénicas del eczema: barrera cutánea e inmunidad
  7. Tratamiento del eczema
  8. Conclusiones

     

El término eczema no ha de ser considerado como una enfermedad, sino como un síndrome. El motivo es la multiplicidad de sus causas. Así lo consideró Sézary y su afirmación «La multiciplicité des causes de l’eczéma nous oblige à le considérer non comme une maladie mais comme un syndrome» es, tras medio siglo, de la más estricta actualidad1.

La multiplicidad de las causas del eccema nos obliga a considerarlo no como una enfermedad sino como un síndrome.

Eczema: definición clínica e histológica

Vinculado desde hace siglos al lenguaje popular, el término «eccema/eczema», que deriva de un verbo griego que quiere decir «empezar a hervir», no ha estado definido de una forma única por las distintas escuelas dermatológicas a lo largo de los últimos años. Esta falta de unanimidad ha hecho que algunos autores promovieran su abolición del léxico de la dermatología, para sustituirlo por el término «dermatitis». 

Creemos que el término «eczema» ha de ser mantenido en su estado actual, puesto que se refiere y tiene una significación anatomoclínica precisa. Las lesiones eczematosas se traducen en una serie de lesiones objetivables y definidas que se suceden temporalmente. Clínicamente, la vesiculación se precede de eritema, a veces incluso de edema. Las vesículas una vez formadas se rompen y exudan, dejando pequeñas erosiones que evolucionan a costras. Más tarde se sigue de descamación y a veces de liquenificación. La erupción se caracteriza por la producción ininterrumpida de vesículas que aparecen de una forma irregular, unas tras las otras, evolucionando cada una independientemente. Ello da lugar a la observación simultánea de distintas lesiones elementales en el mismo paciente. Las lesiones se pueden distribuir de una forma difusa o bien agrupadas formando placas de bordes irregulares y/o bien definidos, dependiendo del tipo de eczema y del agente etiológico responsable. La dermatosis es pruriginosa, especialmente en presencia de eritema, vesículas y escoriación, induciendo al rascado intenso. La evolución generalmente cursa a brotes y tiende a ser recidivante.  
Histológicamente, según la visión inicial de Sézary1, el eczema es una «lesión inflamatoria de la piel, que inicia en la epidermis y que se caracteriza por edema y vesiculación y accesoriamente por acantosis y paraqueratosis, que se añaden a lesiones inflamatorias de la dermis». Esta definición es la resultante morfológica común a diferentes mecanismos fisiopatológicos y será descrita en profundidad a lo largo de este capítulo. 

Esta definición de eczema permite comprender igualmente la evolución actual del léxico dermatológico. Se habla de eczema de contacto alérgico, pues esta afectación en estado puro manifiesta todas las características anatomoclínicas del eczema. Por otro lado, actualmente se prefiere el término dermatitis atópica al de eczema atópico para referirse al eczema constitucional, puesto que esta enfermedad se manifiesta junto con lesiones distintas a las del propio eczema que son importantes, tales como la xerosis o las reacciones vasomotoras aberrantes.   

 

Eczema vs. Dermatitis, diferencias

Los términos eczema y dermatitis tienden a usarse indistintamente, pero ¿se refieren a lo mismo? ¿Son sinónimos? ¿Pueden ser empleados de forma indistinta?

«Dermatitis» literalmente significa «inflamación de la piel», pero a menudo se usa en lugar del término «eczema» cuando hay una causa externa, como alergia de contacto o exposición a irritantes que provocan alteraciones epidérmicas, independientemente de si el patrón clínico-histológico es eczematoso o no. Los términos eczema y dermatitis se usan para el mismo patrón de inflamación en la piel, pero el patrón clínico, la investigación y las perspectivas de recuperación son diferentes. Así pues, creemos que no son términos que puedan ser empleados como sinónimos. Cada término tiene su lugar en el léxico dermatológico. No existe consenso entre los expertos en la definición de dermatitis, eczema y sus subcategorías relacionadas. En este sentido se pronuncia el trabajo de Smith, et al.2. Estos autores sostienen que la «dermatitis» no cuenta con recursos sanitarios suficientes en comparación con otras enfermedades crónicas de la piel, precisamente por esta falta de definición. En su trabajo se marcaron como objetivo investigar cómo los dermatólogos definen el término «dermatitis» y determinar si existe un consenso sobre la definición de este término y otros términos relacionados. Para ello se realizó una encuesta de siete preguntas a dermatólogos en todo el país. Las preguntas formuladas se incluyen en la tabla 1. De los encuestados (n = 122), la mitad consideró que «dermatitis» es cualquier inflamación de la piel. Casi la mitad (47,5%) usaba el término indistintamente con «eczema». Prácticamente todos (> 96%) respaldaban la subcategoría «atópico» bajo los términos «dermatitis» y «eczema», pero las subcategorías de «contacto», «hipersensibilidad a medicamentos» y «profesional» estaban más ampliamente respaldadas bajo el término «dermatitis» que bajo el término «eczema». Más de la mitad (55,7%) personalmente consideraba que «dermatitis» tiene un significado amplio, y aún más (62.3%) creían que los dermatólogos en su conjunto lo definen en términos generales. De acuerdo con lo descrito existiría una falta de consenso entre los expertos en la definición de «dermatitis» y «eczema».

La dermatitis es cualquier inflamación de la piel

Yo uso el término «dermatitis» como intercambiable con el término «eczema» Personalmente considero que el término «dermatitis» tiene un significado «amplio» /«específico»

Creo que la mayoría de los dermatólogos consideran que el término «dermatitis» tiene un significado «amplio» o «específico»

El término «eczema» abarca los siguientes términos: dermatitis atópica, dermatitis de contacto, hipersensibilidad a medicamentos y dermatitis ocupacional

El término «dermatitis» abarca los siguientes términos: atópico, contacto, hipersensibilidad a medicamentos y profesional

Considero la dermatitis de contacto como mi especialidad o como una de mis especialidades

Tabla 1. Afirmaciones formuladas para establecer la existencia o no de consenso en la definición y empleo del término «dermatitis» incluidas en el trabajo de Smith y Nedorost (2010) y distribuidas entre dermatólogos de los EE.UU. Extraido de Smith, et al., 20102

El término «dermatitis» podría ser considerado en un sentido estricto y limitado, en cuyo caso sería equiparable al término «eczema». No obstante, si el término «dermatitis» se considera en un sentido amplio podría incluir cualquier «dermatitis de interfase», por ejemplo, el liquen plano.

En el mundo anglosajón se emplea habitualmente el término «dermatitis» para cualquier inflamación de la piel inducida por un agente ambiental o del entorno. Se refiere a una inflamación de la piel que comúnmente representa una respuesta alérgica frente una variedad de agentes que incluyen agentes químicos (moléculas de bajo peso molecular), proteínas, bacterias y hongos.

Cuando consideramos la «dermatitis de contacto» nos referimos habitualmente a una reacción inflamatoria cutánea resultado de la exposición a irritantes (dermatitis de contacto irritativa) o a alérgenos (dermatitis de contacto alérgica). En la mayoría de los pacientes la dermatitis de contacto alérgica y la irritativa pueden ser clínicamente indistinguibles, especialmente si se manifiestan como un eczema. Incluso histopatológicamente no se aprecian marcadores diferenciales. Sin embargo, el mecanismo fisiopatogénico es distinto si se trata de una irritación o bien de un mecanismo alérgico más sofisticado de hipersensibilidad retardada3. Al margen de estas consideraciones, los alérgenos de contacto pueden inducir diferentes tipos de enfermedades cutáneas (Tabla 2) de carácter eczematoso y no eczematoso. En el concepto «dermatitis» se incluirían también aquellas otras entidades cutáneas no eczematosas provocadas por un agente ambiental. Estas entidades clínicas podrían clasificarse en ciertas circunstancias también como «dermatitis de contacto», dado el origen ambiental del agente causal.

  • Eczema
  • Erosiones
  • Ulceraciones
  • Urticaria
  • Eritema multiforme
  • Púrpura
  • Erupciones liquenoides
  • Exantemas
  • Eritrodermia
  • Granuloma alérgico de contacto
  • Linfocitoma
  • Reacción sarcoidea
  • Necrólisis tóxica epidérmica
  • Dermatitis de contacto pigmentada
  • Leucoderma de contacto
  • Lesiones nodulares

Tabla 2. Patrones clínicos que pueden ser inducidos por alérgenos de contacto. 

La atopia, sin embargo, se considera inicialmente un estado de hipersensibilidad frente sustancias ambientales que pueden dar lugar a distintas enfermedades (eczema, asma o rinoconjuntivitis) y en la mayoría de los casos a una afectación sindrómica variada (respiratoria, gastrointestinal o cutánea)4. Existen múltiples términos para describir la inflamación crónica que sufre la piel con eczema atópico, entre otros, dermatitis atópica, dermatitis endógena, eczema endógeno o «neurodermatitis» (en tres países de habla alemana)5. Un grupo europeo que reviso la nomenclatura en 2001 acuñó el término «eczema atópico/ síndrome dermatitis»6. Si bien existe controversia en relación con el empleo del término de eczema atópico vs. dermatitis atópica, puede servir de referencia la decisión tomada en la redacción de las más actuales guías de manejo terapéutico. Estas guías se titulan «EDF - Guidelines for treatment of Atopic Eczema (Atopic Dermatitis)», dando opción a emplear ambos términos en la actualidad7.

Aspectos clínicos frecuentes del eczema: agudo, crónico, liquenificado y sobreinfectado

De acuerdo con el curso clínico vamos a describir las características del eczema agudo, el eczema crónico, el eczema liquenificado y el eczema sobreinfectado8.

Histopatología del Eczema

Aunque literalmente, «dermatitis» significa inflamación de la piel, el término diagnóstico «dermatitis» se refiere a un grupo  de entidades bien definidas que clínicamente muestran las características antes descritas y que histológicamente muestran cambios histopatológicos tanto en la epidermis como en la dermis. Los distintos tipos clínicos de eczema/dermatitis excepcionalmente muestran una histopatología que permite la diferenciación diagnóstica entre los diferentes tipos. El eczema/dermatitis muestra microvesículas espongióticas o macrovesículas en las formas agudas y acantosis con paraqueratosis en las formas crónicas.

En las formas agudas de eczema/dermatitis predominan las vesículas y las ampollas intraepidérmicas. Se observa edema intercelular, espongiosis, así como edema intracelular presente en la epidermis rodeando las vesículas. Si el número de vesículas es grande y el edema intracelular es pronunciado se objetiva una degeneración reticular de la epidermis. Las vesículas y las ampollas se encuentran separadas por septos muy finos constituidos por células epidérmicas edematosas formando ampollas multiloculares. Este componente epidérmico puede verse permeado por un infiltrado inflamatorio característico (exocitosis) de células mononucleares predominantemente linfocitos. Las lesiones más evolucionadas pueden mostrar polimorfonucleares, especialmente en el estrato córneo. Linfocitos, polimorfonucleares neutrófilos y eosinófilos se acumulan en las vesículas espongiótica (exocitosis). Los pozuelos de Devergie, consecutivos a la ruptura de las vesículas espongióticas, se observan como perforaciones de la epidermis. Por debajo de las papilas dérmicas existen orificios intraepidérmicos con restos celulares por donde se cuela la serosidad de la dermis papilar. El estrato córneo puede ser paraqueratósico y contener agregados coagulados de plasma, sustrato de las costras. La dermis superficial muestra dilatación vascular, edema y un infiltrado inflamatorio mononuclear alrededor de los capilares superficiales penetrando en la epidermis (exocitosis).

En las formas crónicas se observa menos espongiosis y vesiculación. El estrato córneo de la epidermis se engruesa, se observa una acantosis que puede ser moderada o bien marcada con elongación de las crestas interpapilares. Se observa también hiperqueratosis con áreas de paraqueratosis. Una leve espongiosis puede estar presente, pero no se observan vesículas. La vacuolación intracelular puede ser el resultado no de edema, sino del acúmulo de glucógeno. El infiltrado inflamatorio generalmente tiene una distribución perivascular de la dermis superficial, siendo el infiltrado y el edema más discreto. La exocitosis puede estar ausente. El número de capilares aumenta y sus paredes pueden observarse engrosadas. Incluso puede verse un incremento del colágeno, manifestándose como fibrosis en la dermis superficial incluyendo las papilas. Las lesiones pueden incluso adoptar un aspecto psoriasiforme, con hiperplasia epidérmica, crestas epidérmicas elongadas y engrosadas, de tamaño variable, acantosis e hiperqueratosis focal (Fig. 4).

imagen hispatología del eczema

Figura 4. Histopatología del eczema. A: eccema agudo infiltrado inflamatorio linfocitario de dermis superficial y profunda de predominio perivascular y con permeación epidérmica. B: despegamiento queratinocitario intraepidermico propio de la espongiosis, discreta acantosis epidérmica y paraqueratosis. C: se observa edema intercelular, espongiosis así como edema intracelular presente en la epidermis rodeando las vesículas. D: las vesículas y las ampollas se encuentran separadas por septos muy finos constituidos por células epidérmicas edematosas formando ampollas multiloculares. Este componente epidérmico puede verse permeado por un infiltrado inflamatorio característico (exocitosis) de células mononucleares predominantemente linfocitos.

Clasificación del eczema: contacto, atópico y otros subtipos

Clásicamente los eczemas se clasifican en dos grandes categorías: aquellos eczemas desencadenados por factores ajenos al propio individuo (exógenos) y aquellos cuyo origen, en parte debido al desconocimiento, sería inherente al individuo (endógeno). Dados los conocimientos fisiopatogénicos, la clasificación actual que enmarcaría el eczema de contacto como exógeno y al eczema atópico como endógeno está obsoleta y no se ajusta a la realidad.

Ante cualquier reacción eczematosa, el clínico debiera saber identificar aquellos factores ambientales o exógenos implicados. Para comprender la dificultad de la clasificación adecuada de los eczemas es importante conocer los dos tipos más importantes. Estos son el eczema de contacto alérgico y la dermatitis atópica. La tabla 3 incluye una propuesta de clasificación del eczema.

De contacto

  • Alérgico : Sensibilización alérgica frente a moléculas de bajo peso molecular y proteínas, principalmente por contacto con la piel 
  • Irritativo*: Inducido por irritantes 
  • Fotocontacto 
            1. Fototoxia: Mecanismo tóxico combinado con radiación ultravioleta 
            2. Fotoalérgica: Mecanismo de sensibilización alérgica tras exposición a radiación ultravioleta 
Atópico : Vinculado a una constitución atópica multifactorial

Otros

  • Numular: – Multifactorial  
  • Dishidrosis y eczema dishidrótico: Multifactorial  
  • Microbiano: Reacción inflamatoria (ide) frente a bacterias, hongos o parásitos  
  • De estasis (varicoso): Multifactorial  
  • Nutricionales o metabólicos: Déficit nutricional  
  • Asteatótico (craquelé): Disminución de los lípidos de superficie  
  • Diseminación secundaria de un eczema o autoeczematización: Multifactorial  
  •  Seborreico: Reacción inflamatoria frente a Pityrosporum

Tabla 3. Clasificación del eczema/dermatitis.
*El eczema irritativo, si bien se denomina comúnmente «eczema», no sigue la secuencia clínico-patológica típica descrita anteriormente. † El eczema/dermatitis seborreica se tiende a clasificar actualmente como una entidad eritemato-descamativa vinculada a las «pitirosporosis».

Bases fisiopatogénicas del eczema: barrera cutánea e inmunidad

Si bien el eczema puede ser considerado como un síndrome cutáneo que es expresión de diferentes entidades y que cursa con un patrón clínico-patológico que le es propio y peculiar, los distintos tipos de eczema responden a etiologías distintas y habitualmente tienen un carácter multifactorial. Aunque una placa de eczema de contacto alérgico pueda ser indistinguible de una placa de eczema atópico, es evidente que se trata de enfermedades distintas para cuyo diagnóstico entra en consideración la localización, el curso y el agente responsable. El agente etiológico condiciona la fisiopatogenia del eczema y traduce por consiguiente un comportamiento específico desde el punto de vista molecular de los agentes implicados en la respuesta inflamatoria. Aunque anatomopatológicamente el eczema de contacto alérgico puede ser idéntico a un eczema atópico, el patrón inflamatorio y mecanismo inmunitario implicado es distinto tanto desde el punto de vista celular como molecular.

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Tratamiento del eczema

El tratamiento del síndrome eczema debe basarse en la identificación y manejo de la causa, asociado siempre a un tratamiento sintomático para evitar recaídas tras la retirada del antiinflamatorio1.
 Los corticosteroides tópicos son la primera línea terapéutica, pero requieren una estrategia individualizada y evolutiva según localización, tipo, causa y fase del eczema1,8.
 El eczema agudo exudativo se aborda con medidas secantes y lociones antisépticas, mientras que el eczema crónico precisa corticosteroides más potentes y pautas prolongadas con reducción progresiva¹.
 En zonas sensibles deben emplearse corticosteroides de baja potencia o inhibidores de la calcineurina, y en eczemas extensos o refractarios considerarse tratamientos sistémicos, fototerapia y medidas de evitación1,7.

Conclusiones

icono dermatitis

El eczema es un síndrome frecuente y forma parte del decálogo esencial de las enfermedades cutáneas inflamatorias. Esta entidad clínico-patológica se puede clasificar de acuerdo con su evolución, localización y etiología, de forma peculiar orientando el diagnóstico hacia distintas enfermedades cutáneas que tienen un abordaje diagnóstico y terapéutico específico y en ocasiones muy sofisticado.

icono pacientes

El síndrome eczema/dermatitis, independientemente de su tipo y etiología, tiene una carga de enfermedad importante, afecta a la calidad de vida de los pacientes y con implicaciones laborales reconocidas. La repercusión laboral puede ser directamente causal en caso que el agente responsable del eczema corresponda a una sustancia manipulada durante el trabajo (eczema de contacto irritativo o alérgico) o bien porque la extensión de la afectación cutánea impide desarrollar una vida normal (eczema/dermatitis atópica). En este capítulo se han revisado los aspectos más generales del síndrome eczema. En sucesivos capítulos de este libro se abordan los distintos aspectos del síndrome eczema en profundidad.

Preguntas clave de resumen

Autoras

imagen doctora laia curto

Dra. Laia Curto Barredo 
Servicio de Dermatología. Hospital del Mar. Parc de Salut
Mar. Universidad Autónoma de Barcelona

imagen doctora ana gimenez

Dra. Ana M. Giménez Arnau
Servicio de Dermatología. Hospital del Mar. Parc de Salut
Mar. Universidad Autónoma de Barcelona

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Las imágenes incluidas en este artículo proceden del Manual de Diagnóstico Terapéutico de Eczema y Dermatitis, elaborado por el Grupo Español de Investigación en Dermatitis de Contacto y Alergia Cutánea (GEIDAC), coordinado por la Dra. Ana María Giménez Arnau y el Dr. José Manuel Carrascosa. Su uso se realiza con fines exclusivamente informativos y educativos. 

Notas 
CD4+: linfocitos T CD4 positivos; EE.UU.: Estados Unidos; EDF: European Dermatology Forum; IFN-γ: interferón gamma; IL: interleucina; IL-1: interleucina 1; IL-2: interleucina 2; IL-4: interleucina 4; IL-5: interleucina 5; IL-6: interleucina 6; IL-9: interleucina 9; IL-13: interleucina 13; IL-17: interleucina 17; IL-22: interleucina 22; IL-25: interleucina 25; IL-31: interleucina 31; IL-33: interleucina 33; p. ej.: por ejemplo; p-fenilendiamina: p-fenilendiamina; pH: potencial de hidrógeno; Th1: linfocitos T helper tipo 1; Th2: linfocitos T helper tipo 2; Th9: linfocitos T helper tipo 9; Th17: linfocitos T helper tipo 17; Th22: linfocitos T helper tipo 22.

Referencias
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  2. Smith SM, Nedorost ST. “Dermatitis” defined. Dermatitis. 2010;21(5):248-50.
  3. Rustenmeyer T, van Hoogstraten IMW, von Blomberg BME, Gibbs S, Scheper RJ. Mechanisms of irritant and allergic contact dermatitis. En: Duus Johansen J, Frosch PG, Lepoittevin JP, editores. Contact Dermatitis, Fifth edition. Berlín, Heidelberg: Springer-Verlag; 2011. p. 43.
  4. Ring J. Atopy: Condition, disease, or syndrome? En: Ring J, Przybilla B, Ruzicka T. Handbook of atopic eczema. 2nd. Ed. Berlín, Heidelberg: Springer-Verlag; 2006. p. 7.
  5. Schäfer T. Epidemiology of atopic eczema. En: Ring J, Przybilla B, Ruzicka T. Handbook of atopic eczema. 2nd. Ed. Berlín, Heidelberg: Springer-Verlag; 2006. p. 21.
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