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Comprendiendo el impacto psicológico en los pacientes

Cuando los pacientes necesitan cambiar de insulina debido a discontinuaciones, a menudo experimentan cargas psicológicas. Esta transición puede desencadenar ansiedad, miedo y resistencia, lo que podría comprometer la adherencia al tratamiento y el control glucémico1,2. Entender este impacto y contar con estrategias para abordar las preocupaciones del paciente es esencial para lograr transiciones exitosas.

Aunque los pacientes suelen aceptar mejor el cambio de régimen de insulina que el inicio de la terapia  por primera vez, algunas barreras psicológicas pueden persistir3:

En general, estas barreras pueden influir en la disposición de los pacientes a modificar su tratamiento, incluso cuando los cambios podrían mejorar el control glucémico3.

Un estudio internacional reveló que el miedo a la hipoglucemia representa una barrera significativa para el inicio y la titulación óptima de la insulina1,2. Esto podría afectar el éxito en la transición entre diferentes insulinas. Descubre en este artículo cómo abordar el miedo a la hipoglucemia de tus pacientes.

Como profesionales de la salud, reconocer estos factores psicológicos es el primer paso para facilitar la transición y para mantener la adherencia al tratamiento durante los cambios de insulina.

Consideraciones para el apoyo al paciente durante los períodos de transición

Gestionar con éxito los cambios de insulina requiere un enfoque centrado en el paciente que aborde los aspectos psicológicos de la transición. Las personas con diabetes experimentan una carga emocional y física asociada a la hipoglucemia1,4, que puede intensificarse durante las transiciones entre insulinas debido a su falta de confianza en el manejo de nuevas pautas de dosificación y en la titulación. Los profesionales sanitarios deben reconocer que el miedo a la hipoglucemia puede influir en la disposición del paciente para aceptar y adherirse a nuevos esquemas de tratamiento.

Al apoyar a los pacientes durante las transiciones entre insulinas, los profesionales sanitarios deben considerar implementar diversas estrategias basadas en la evidencia para optimizar el control glucémico adecuado.

Adoptar un estilo de comunicación colaborativo

Al discutir los cambios en el tratamiento con insulina, los profesionales sanitarios deben adoptar un enfoque de comunicación colaborativo que involucre activamente a los pacientes2:

  • Más efectivo que un enfoque autoritario para mejorar los resultados del paciente
  • Los pacientes que calificaron el "estilo colaborativo" como útil mostraron menor probabilidad de interrumpir el tratamiento

Incluye:

  • Explicar los beneficios de la nueva insulina
  • Abordar preocupaciones específicas sobre la hipoglucemia
  • Involucrar a los pacientes en la toma de decisiones sobre el tratamiento

Demostrar el proceso de inyección

La demostración práctica es un componente clave de la educación del paciente al cambiar el plan de tratamiento con insulina:

  • Ha demostrado que reduce la resistencia del paciente al inicio de la terapia con insulina y a los cambios entre insulinas
  • Los pacientes que encontraron útiles las demostraciones mostraron menor probabilidad de retrasar el inicio del tratamiento
  • Ayuda a aliviar la ansiedad sobre dispositivos de administración

Proporcionar un entorno de apoyo adecuado

Un sistema de apoyo integral durante el cambio de insulinas puede ayudar a los pacientes a gestionar mejor la transición5,6:

  • Crea condiciones para un manejo efectivo de la glucemia

Los elementos de apoyo incluyen:

  • Monitorización adicional de glucosa en sangre
  • Instrucciones claras para el manejo de posibles eventos hipoglucémicos
Reconocer el miedo a la hipoglucemia, demostrar las nuevas técnicas de inyección, adoptar un enfoque colaborativo y garantizar un seguimiento cercano durante las transiciones puede ayudar tanto a pacientes como a profesionales sanitarios durante el período de cambio entre insulinas.

Abordando la ansiedad del paciente mediante el conocimiento sobre las insulinas

Al hablar sobre la transición entre insulinas con pacientes con ansiedad por el cambio, los profesionales sanitarios pueden beneficiarse de comprender los factores clínicos específicos que influyen en el control glucémico adecuado. Un estudio reveló que las preocupaciones de los pacientes sobre los cambios de insulina suelen originarse en conceptos erróneos sobre las diferencias farmacológicas entre éstas.

El conocimiento de la farmacocinética de la insulina permite a los clínicos ofrecer orientación personalizada sobre las experiencias esperadas durante la transición. Por ejemplo, entender cómo la HbA1c, el índice de masa corporal (IMC) y la frecuencia previa de inyección influyen en las respuestas glucémicas, permite predecir con mayor precisión los resultados individuales durante los cambios3.

Un estudio observacional demostró que los cambios de tratamiento pueden resultar en mejoras de la HbA1c (reducción promedio de -0.37%)3 sin deteriorar la calidad de vida. Además, la familiaridad con las características específicas de los dispositivos puede ayudar a abordar la ansiedad sobre las técnicas de administración1.

Al combinar una comunicación empática con el conocimiento clínico basado en la evidencia, los profesionales sanitarios pueden transformar conceptos farmacológicos abstractos en educación significativa para el paciente, lo que ayuda directamente a abordar las preocupaciones sobre la transición y construye confianza en los cambios de tratamiento2.

Consideraciones al seleccionar insulinas basales alternativas

Al elegir una alternativa a la insulina basal, tras la discontinuación de un producto, se deben considerar múltiples factores. Un elemento clave que influye en la confianza al elegir es su potencial para reducir el riesgo de hipoglucemia7,8.

Una insulina basal ideal debe tener un bajo riesgo de hipoglucemia mientras proporciona efectos consistentes y predecibles día a día8-10. Reducir la variabilidad en la respuesta a la insulina es fundamental para garantizar un manejo eficaz y seguro de la diabetes,1 especialmente durante las transiciones entre fármacos.

Las últimas guías EASD/ADA señalan que las insulinas basales de acción prolongada se asocian con un menor riesgo de hipoglucemia en comparación con las insulinas basales de generaciones previas y ofrecen flexibilidad en los horarios de administración11. Esta flexibilidad puede ser valiosa al momento de cambiar entre insulinas ya que puede ayudar a adaptarse a las rutinas y preferencias del paciente.

Evidencia del mundo real que respalda cambios exitosos

Los estudios de vida real proporcionan información valiosa sobre los resultados de los cambios entre insulinas. Las insulinas basales de segunda generación se han asociado con un control glucémico similar, pero con un menor riesgo de hipoglucemia en comparación con las insulinas basales de primera generación en personas que cambian de terapia insulínica12. Esto sugiere que, a pesar de los desafíos del cambio de tratamiento, los cambios apropiados pueden asociarse con beneficios en términos de hipoglucemia.

Según múltiples estudios de  vida real, reducir el riesgo de hipoglucemia puede permitir la titulación de la dosis y un mejor control glucémico.5,8,12

En un estudio de vida real, los pacientes que cambiaron a insulinas basales de segunda generación mostraron mayores beneficios en la reducción de HbA1c, niveles de glucemia en ayunas y control del peso corporal, en comparación con aquellos que utilizaban insulinas de primera generación.12

Cabe destacar que las barreras para iniciar la insulina, como el miedo a la hipoglucemia y el aumento de peso, pueden minimizarse con el uso concomitante de agonistas del receptor GLP-1 e insulinas basales de segunda generación12. Este enfoque combinado puede ser valioso al realizar la transición en pacientes que expresan una ansiedad significativa sobre el cambio entre insulinas.

Conclusión

El reconocimiento del impacto psicológico que supone el cambio de insulina, junto con la implementación de estrategias de apoyo, permite a los profesionales sanitarios guiar a sus pacientes durante estas transiciones. Este enfoque no solo mejora la adherencia al tratamiento, sino que también fortalece la relación terapéutica, lo que se traduce en mejores resultados clínicos para las personas con diabetes.

MAT-ES-2502537-2.0-01/2026