Este sitio web está dirigido a profesionales sanitarios de España

telemedicina-asma-grave-hero
Los nuevos enfoques diagnósticos y terapéuticos suponen avances sustanciales en la atención sanitaria, y uno de ellos es la telemedicina en el asma grave. Y es que las innovaciones que proporciona la tecnología están consiguiendo una medicina cada vez más precisa y personalizada, un aspecto particularmente importante para las patologías respiratorias crónicas.

El impacto de los avances tecnológicos

El desarrollo del big data, que permite analizar cantidades ingentes de datos de forma rápida, facilita enormemente la comprensión de los procesos fisiopatológicos del asma. Gracias a este avance podemos establecer relaciones entre variables de muy diversa índole, como las genéticas, ambientales y sociales, que muchas veces no son evidentes. De esta manera se incide positivamente en la precisión del diagnóstico del asma grave, además de facilitarse la personalización de los tratamientos.

Simultáneamente, se ha gestado una revolución en las telecomunicaciones; la consecuencia es lo que se llama tecnología de la información y el conocimiento, o TIC. Su impacto ha sido decisivo en el mundo laboral y en la forma en que las personas se relacionan entre sí, y los servicios sanitarios no escapan a esta realidad: la extensión de la telemedicina en el asma grave, su diagnóstico y monitorización es una de las ventajas que proporciona.

Hay que tener presente que los pacientes con asma constituyen un universo plural y difícil de analizar. Sin embargo, la neumología es una de las especialidades médicas pioneras en la utilización de los recursos tecnológicos digitales. Así, en varios hospitales españoles está en marcha un proyecto para recopilar información sobre esta enfermedad de manera masiva.

Qué es la telemedicina y cuáles son sus ventajas

En realidad, este concepto que en los últimos tiempos se ha popularizado comenzó a utilizarse en los años 70 del siglo pasado (1). Incluye tres actividades interrelacionadas, y la más notoria es la teleconsulta o consulta telemática, que se establece a distancia entre el médico y el paciente. Es importante señalar que esta modalidad no puede sustituir totalmente a las consultas médicas convencionales; es solo un complemento.

La telemonitorización recopila datos del paciente a través de dispositivos electrónicos o sensores digitales. Con este recurso, es posible evaluar distintas variables clínicas en la evolución del paciente. La telemedicina también facilita la comunicación entre los profesionales sanitarios para compartir experiencias y discutir casos (2).

Los efectos beneficiosos son innumerables, y tienen repercusiones que van más allá de la atención al paciente. Entre los más importantes figuran los siguientes:

  • Mayor accesibilidad de los pacientes a la atención sanitaria.
  • Detección precoz de las crisis asmáticas.
  • Monitorización de la adhesión a los tratamientos mediante aplicaciones para móviles (3).
  • Menor cantidad de ingresos hospitalarios.
  • Reducción de los gastos, tanto monetarios como de tiempo, generados por los desplazamientos.
  • Optimizar la administración de los recursos en los centros de salud.

La telemedicina para el abordaje del asma grave

El asma es una enfermedad inflamatoria crónica que cursa con obstrucción reversible de las vías respiratorias. Se calcula que hay 3 millones de asmáticos en España (4); afecta al 10% de los niños y al 4% de los adultos. Su tratamiento tiene como objetivo controlar los síntomas y prevenir las exacerbaciones. El abordaje de esta patología se fundamenta en tres pilares: la monitorización del paciente, el ajuste del tratamiento y la evaluación de la respuesta (5).

Requisitos para la consulta telemática

El ACT, o Test de Control de Asma, es una de las herramientas diagnósticas para evaluar la evolución de la enfermedad. La versión española de dicho cuestionario ha demostrado ser válida y fiable (6). Por otro lado, es imprescindible que el paciente posea un dispositivo electrónico que le permita establecer la conexión con una plataforma segura; además, debe aprender a manejar una aplicación, a través de la que recibirá notificaciones para las consultas telemáticas.

Es necesario que el paciente tenga a mano el inhalador y el medidor de FEM con el registro de datos. La aplicación sirve también para enviar tanto el ACT como el TAI-10, o Test de Adhesión a los Inhaladores.

Metodología de la teleconsulta

Esta actividad tiene la misma estructura que las visitas presenciales. Se revisarán varios aspectos, como el ACT, la adhesión a la prescripción y la técnica utilizada en la inhalación (7). También se indaga respecto de factores desencadenantes o agravantes de las crisis y la presencia de comorbilidades.

En muchas de las etapas de la consulta telemática la información es revisada por enfermeros o farmacéuticos, que podrán derivar al paciente. Con esta información, el médico realiza ajustes en el tratamiento y planificar la siguiente visita.

Evaluación de los tratamientos

Además del cumplimiento de las pautas terapéuticas, se determinan el número de agudizaciones desde la última consulta. Un dato sustancial es haber tenido necesidad de tomar medicación de rescate o corticosteroides orales. Igualmente, se revisan los registros del medidor del FEM. Para la adhesión terapéutica tienen gran importancia el TAI-10 y los registros de retirada de fármacos. En cuanto a la técnica de inhalación, es difícil de evaluar en estos casos a menos que el paciente disponga de una cámara. Lo aconsejable, en caso de que no se realice correctamente, es enviar al paciente a enfermería o a la farmacia comunitaria (8).

Entre los consejos de autocuidado, por otra parte, tiene especial relevancia el revisar las conductas destinadas a evitar factores desencadenantes o agravantes de las crisis. Es importante determinar si hay factores laborales o ambientales nocivos.

Además, identificar y tratar las comorbilidades es necesario para mejorar la salud general del paciente y para controlar las exacerbaciones; entre las más importantes figuran las alergias alimentarias, la obesidad, el reflujo gastroesofágico, el síndrome de apnea-hipopnea del sueño, el tabaquismo y la rinosinusitis crónica. El embarazo plantea un reto especial (9). En muchos casos, las pacientes reducen las dosis por temor a perjudicar al feto. Esta decisión perjudica la adherencia al tratamiento y el eficaz control de las crisis asmáticas.

Telemedicina en el asma grave: Conclusiones

El big data y las TIC son herramientas que han revolucionado la atención sanitaria. En la neumología están cobrando particular relevancia, y han permitido diseñar protocolos de telemedicina en el asma grave, aportando sustanciales beneficios a los pacientes y a los sistemas de salud. Son recursos que complementan la práctica clínica convencional, mejoran la calidad de vida de los pacientes y descongestionan los sistemas sanitarios.


 

Actualidad científica en eHealth

Consulta lo último en innovación médica con nuestra selección de artículos, recursos y otros materiales de interés.

Referencias

1.    Strehle EM, Shabde N. One hundred years of telemedicine: does this new technology have a place in paediatrics? Arch Dis Child 2006; 91: 956–959. https://www.semanticscholar.org/paper/One-hundred-years-of-telemedicine%3A-does-this-new-a-Strehle-Shabde/63019b7668450b4fd3f85634b30db1511bdcca51 
2.    Guía Española para el Manejo del Asma (GEMA) 5.2. https://www.separ.es/node/1812.
3.    Sonia Herrero Martín, Javier Hueto Pérez de Heredia, Alberto Cuesta Remón, Marisol Gómez Fernández, María M. Antón, Juan Cabasés, Ruth García Rey, and Pilar Cebollero Rivasa. ¿Es útil una aplicación móvil para los pacientes con asma moderada-grave? Arch Bronconeumol. 2021 Aug; 57(8): 556–558. Published online 2020 Dec 10. Spanish. doi: 10.1016/j.arbres.2020.11.009, PMID: 34147350. https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC7831636/
4.    P. López Pereira, A. M. Gandarillas Grande, L. Díez Gañán y M. Ordobás Gavín, Evolución de la prevalencia de asma y factores sociodemográficos y de salud asociados en población de 18 a 64 años de la Comunidad de Madrid (1996-2013), en Rev Esp Salud Pública. 2017; Vol. 91; 25 de mayo. Disponible online en: https://www.sanidad.gob.es/biblioPublic/publicaciones/recursos_propios/resp/revista_cdrom/VOL91/ORIGINALES/RS91C_201705036.pdf
5.    Global Initiative for Asthma. Global Strategy for Asthma Management and Prevention 2022. https://ginasthma.org/
6.    J. M. Vega, X. Badía, C. Badiola, A. López Viña, J. M. Olaguíbel, C. Picado, J. Sastre, R. Dal Ré, Grupo de investigadores de Covalair. Validación de la versión española del Asthma Control Test (ACT). J Asma. 2007 diciembre; 44 (10): PMID: 18097865 DOI: 10.1080/02770900701752615. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/18097865/ 
7.    Vicente Plaza, Jordi Giner, Myriam Calle, Paula Rytilä, Carlos Campo, Paula Ribó, Antonio Valero. Impact of patient satisfaction with his or her inhaler on adherence and asthma control. Allergy Asthma Proc. 2018 Nov 18;39(6):437-444. Epub 2018 Oct 18. PMID: 30336791. DOI: 10.2500/aap.2018.39.4183. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/30336791/ 
8.    Milena Kovačević, Milica Ćulafić, Marija Jovanović, Katarina Vučićević, Sandra Vezmar Kovačević, Branislava Miljković. Impact of community pharmacists' interventions on asthma self-management care. Res Social Adm Pharm. 2018 Jun;14(6):603-611. Epub 2017 Jul 25. PMID: 28778676 DOI: 10.1016/j.sapharm.2017.07.007. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/28778676/ 
9.    Lucas E Grzeskowiak, Jessica A Grieger, Vicki L Clifton. Estrategias para mejorar el manejo farmacológico del asma durante el embarazo. Pharmacol Res. 2018 abril; 130: 85-92. Epub 2017 24 de diciembre. PMID: 29278745 DOI: 10.1016/j.phrs.2017.12.019. https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29278745/
 

MAT-ES-2302852 V1 Noviembre 2023